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domingo, 11 de agosto de 2013



¿Quién dijo que las gordas eran feas?
Salvador Novo, nacido en la Ciudad de México en 1904. Ya tenia conocimiento de la obra de este autor, pero solamente a su obra poética, dejando a un lado la teatral. Poco antes de que cumpla un siglo de haber nacido, llega a mis manos su obra teatral titulada La guerra de las gordas o In pipiltzintzin. La obra se sitúa poco antes de la llegada de los españoles a México, y nos cuenta la enemistad entre dos reinos y el martirio que tiene que pasar Moquíhuiz, rey de Tlatelolco, ya que no amaba a su esposa por ser una mujer plana, extremadamente delgada y con la que no era capaz de tener sexo. Su debilidad o lo que lograba excitarlo más eran las mujeres con sobrepeso, y más aún sí dichas mujeres todavía eran doncellas.

     A pesar de que la obra se ubica en 1475, los actores en sus diálogos emplean conceptos de la época en que fue representada, 1963, por ejemplo, cuando hacen referencia a Cuba, a la clínica, etc. Un hecho insólito en la obra, es el supuesto nacimiento de diez niños por parte de la esposa de Axayácatl, quien ya era una mujer de avanzada edad, que nunca dio muestras de estar embarazada, pero de la nada un día decide dar a luz a tanto niño. Obviamente todo se trababa de un engaño y digamos que la idea funcionó un poco, tanto que la esposa de Moquíhuiz, Chalchiuhnenetzin quería hacer lo mismo con su marido pero solamente se quedo en eso, una idea guajira. 

     Moquíhuiz planea utilizar como arma de guerra no un instrumento muy común: a sus prisioneras gordas; la idea era muy simple, desnudarlas y que se presenten ante los enemigos, quienes, no se podrán resistir ante semejantes encantos y cuando éstas accedan a sus peticiones o viceversa, las mujeres encontraran el momento perfecto para poder aplastarlos y así el enemigo quedará eliminado. Afortunadamente, dicho plan no se puso en pie.

     No estoy totalmente de acuerdo de que la mujer sea planeada para usarse de la manera anterior, a pesar de que no se llevo a cabo; me parece que la denigra. Pero, con lo que sí estoy de acuerdo es que sean el símbolo sexual dentro de la obra, las que mayor placer provoquen en los hombres; pero sí en cambio digo, que estoy de acuerdo con la idea que la obra da de las mujeres delgadas, me van a odiar unos cuantos de los lectores que lleguen a este blog. Así que por lo tanto, exageró un poco Moquíhuiz al dar la descripción de su esposa, especialmente con el asunto del mal aliento, posiblemente la mayoría de los habitantes lo padecían, puesto que en esa época aún no existían tantos métodos de higiene bucal. 

2 comentarios:

  1. Si tuviera que responder a la pregunta inicial, diría que "nadie". Aunque también es cierto que hay un estereotipo algo impuesto por los medios de comunicación acerca de la mujer ideal. Sobre el plan de Moquíhuiz y el uso de su armada, sí que se ejecuta el plan. La acción no sucede en escena, pero cuando le llevan la noticia a Axayácatl, el alcanza ver cómo sus soldados están siendo diezmados por las gordas. Por último, lo de la higiene bucal en el México antiguo era una práctica común y en vez de tener Colgate, tenían tlatlancuaye. No una pasta dental, sino una hierba que se usaba para tratar el malo y fétido aliento de la boca. Así lo expone Martín de la Cruz, en su Libellus de medicinalibus indorum herbis, manuscrito azteca de 1552.

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  2. Definitivamente ando perdida en cuestiones de herbolaria :)

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