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domingo, 1 de septiembre de 2013

¡La teoría ha sido representada!

En esta ocasión tocó el turno de leer una obra "teatral" basada en El Burlador de Sevilla de Tirso de Molina; el autor que lo retoma es Héctor Mendoza, llamando a su obra El Burlador de Tirso. Me parece excelente el texto, muy enriquecedor para aquel lector que quiere aprender más sobre teatro (ese es mi caso), puesto que Mendoza explica de manera sencilla las técnicas de cómo se debe representar, actuar, montar, etc. Además, nos propone una forma muy peculiar de mostrar a Don Juan: en lugar de emplear un actor que sean tres los encargados de darle vida, y no precisamente porque Don Juan aparezca en tres distintas etapas de su vida, es decir, desde que era un niño hasta llegar a convertirse en una persona adulta, sino que esos tres darán vida a las etapas psicológicas de él.

         Una vez más tengo el deber de relacionar esta obra con la teoría de esta semana: Teoría y análisis del teatro de Antonio Tordera Saenz, en donde habla, específicamente de la teoría y técnicas del análisis teatral; una de las cosas o temas que más llama mi atención de sus líneas, es cuando habla sobre los espacios que se han usado a lo largo de la historia para representar los dramas y ver, cómo se han transformado para dar un espectáculo de calidad al espectador. Igualmente, hace mención de que en algunas de las obras, o en la mayoría de ellas, se enfrenta la burguesía a la aristocracia. La relación que encuentro entre el texto de Mendoza y el texto teórico es muy simple: Tordera nos facilita el comprender el por qué el teatro a evolucionado: para ofrecer un mejor espectáculo, mientras que Mendoza intenta convencernos de que el estar en escena representando un personaje quiere decir que el actor tiene que moldear el personaje, darle vida para lograr conmover al espectador y tenga una buena idea de la obra.

       Es entretenido ver como los actores, de los cuales creemos son unos expertos en este tema, no están del todo seguros de los papeles que van a representar, ellos están invadidos de dudas, no saben que se les da el papel para que ellos moldeen el personaje, no precisamente que adopten ese papel para sus vidas, pero sí que les den sentimiento al momento de representarlo. Me da la sensación de que los burladores han existido a lo largo de toda la vida, y quizá por ello, Mendoza retoma esta obra. Les dejo un link en donde pueden ver la obra completa.

http://www.youtube.com/watch?v=mSLOmfjMb7g

2 comentarios:

  1. A este post le falta la contribución de lo dicho por Antonio Tordera Sáez.

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  2. Ok, creí que a este no había que aplicarle la parte teórica, pero en el acto la aplico.

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